Rubros - Higado
Si bien en las carnicerías casher se expende el hígado faenado casher, esto no debe ser considerado casher en la práctica para comerlo de esa manera, y solo puede ser consumido después que se le efectuara la preparación correspondiente.
La Torá prohíbe terminantemente el consumo de sangre. A diferencia del resto de la carne, no es posible extraer la sangre del hígado por medio del remojo y salado, y, por lo tanto, se debe asarlo exponiéndolo al fuego abierto a fin de extraerle la sangre que contiene.
Si se preparara un hígado vacuno completo, se le deben hacer cortes cruzados para que la sangre fluya libremente. Esto no es necesario en caso de asar un bife de hígado o de tratarse de hígado de ave.
El primer paso consiste en lavar el trozo de hígado con agua fría. Luego es colocado en una parilla que está estructurada de manera tal que no impide el flujo libre de la sangre y de otros líquidos que emanan del hígado. Los líquidos deben fluir a un sitio en el cual no tienen contacto físico con el hígado. Se acostumbra poner sal en cantidad como para darle un buen sabor al hígado. La sal ayuda al fuego a extraer la sangre. Si se quiere, se puede colocar más sal.
Sin embargo, no es obligatorio salar el hígado, Por lo tanto, está permitido asar el hígado sin salarlo para personas que deben cumplir una dieta de bajo sodio por razones médicas. (Sin embargo, no se puede obviar el paso del salado si se extrae la sangre por medio del salado mismo).
Es preferible asar el hígado mediante una fuente de fuego situada directamente debajo del hígado. Sin embargo, si no es posible, se puede asar con fuego que se origina encima del hígado. Por lo tanto, si es la única opción, está permitido en un grill o en un horno eléctrico.
Si el grill o el horno se utilizan también para comida casher, se debe tener cuidado que no salpique sangre en la cavidad del horno, pues si así ocurriere, lo podría convertir en no-casher. Se puede colocar una asadera debajo del hígado a fin de recibir la sangre que salpica, pero esta asadera se convertirá en taref.
No se debe utilizar la parrilla que se usa para asar el hígado para otro uso (casher), a menos que se la haya vuelto a purgar para hacerla casher. Asimismo, no se debe utilizar los utensilios (p.ej tenedores) empleados en asar el hígado para otros alimentos casher.
Se acostumbra dar vuelta el hígado sobre el fuego de modo que quede asado en forma pareja de todos lados. Asimismo, se suele asar e hígado hasta que haya dejado de fluir el líquido y esté seco en su periferia. No es necesario que esté quemado.
Si se hacen casher varios trozos de hígado simultáneamente, estos pueden estar tocándose mientras están sobre la parilla.
Si el hígado estaba congelado, se debe descongelarlo totalmente antes de comenzar el proceso.
Después de hacerlo casher, se lava el hígado tres veces bajo el agua para quitar la sangre de la superficie que está impregnada con sangre. El líquido que sale posteriormente, no se considera sangre y estará permitido consumirlo.
Al cortar el hígado asado, uno se encuentra con distintos matices en su interior. Las partes que están verdes, beiges, o rosadas, son casher, pero si esta marrón oscuro, tal como cuando estaba crudo, se debe quitar esa parte.
Después de asar el hígado tal como hemos indicado, se lo considera como cualquier trozo de carne, y puede ser frito o cocinado en cualquier olla, sartén o utensilio, sin reserva alguna.
La Torá prohíbe terminantemente el consumo de sangre. A diferencia del resto de la carne, no es posible extraer la sangre del hígado por medio del remojo y salado, y, por lo tanto, se debe asarlo exponiéndolo al fuego abierto a fin de extraerle la sangre que contiene.
Si se preparara un hígado vacuno completo, se le deben hacer cortes cruzados para que la sangre fluya libremente. Esto no es necesario en caso de asar un bife de hígado o de tratarse de hígado de ave.
El primer paso consiste en lavar el trozo de hígado con agua fría. Luego es colocado en una parilla que está estructurada de manera tal que no impide el flujo libre de la sangre y de otros líquidos que emanan del hígado. Los líquidos deben fluir a un sitio en el cual no tienen contacto físico con el hígado. Se acostumbra poner sal en cantidad como para darle un buen sabor al hígado. La sal ayuda al fuego a extraer la sangre. Si se quiere, se puede colocar más sal.
Sin embargo, no es obligatorio salar el hígado, Por lo tanto, está permitido asar el hígado sin salarlo para personas que deben cumplir una dieta de bajo sodio por razones médicas. (Sin embargo, no se puede obviar el paso del salado si se extrae la sangre por medio del salado mismo).
Es preferible asar el hígado mediante una fuente de fuego situada directamente debajo del hígado. Sin embargo, si no es posible, se puede asar con fuego que se origina encima del hígado. Por lo tanto, si es la única opción, está permitido en un grill o en un horno eléctrico.
Si el grill o el horno se utilizan también para comida casher, se debe tener cuidado que no salpique sangre en la cavidad del horno, pues si así ocurriere, lo podría convertir en no-casher. Se puede colocar una asadera debajo del hígado a fin de recibir la sangre que salpica, pero esta asadera se convertirá en taref.
No se debe utilizar la parrilla que se usa para asar el hígado para otro uso (casher), a menos que se la haya vuelto a purgar para hacerla casher. Asimismo, no se debe utilizar los utensilios (p.ej tenedores) empleados en asar el hígado para otros alimentos casher.
Se acostumbra dar vuelta el hígado sobre el fuego de modo que quede asado en forma pareja de todos lados. Asimismo, se suele asar e hígado hasta que haya dejado de fluir el líquido y esté seco en su periferia. No es necesario que esté quemado.
Si se hacen casher varios trozos de hígado simultáneamente, estos pueden estar tocándose mientras están sobre la parilla.
Si el hígado estaba congelado, se debe descongelarlo totalmente antes de comenzar el proceso.
Después de hacerlo casher, se lava el hígado tres veces bajo el agua para quitar la sangre de la superficie que está impregnada con sangre. El líquido que sale posteriormente, no se considera sangre y estará permitido consumirlo.
Al cortar el hígado asado, uno se encuentra con distintos matices en su interior. Las partes que están verdes, beiges, o rosadas, son casher, pero si esta marrón oscuro, tal como cuando estaba crudo, se debe quitar esa parte.
Después de asar el hígado tal como hemos indicado, se lo considera como cualquier trozo de carne, y puede ser frito o cocinado en cualquier olla, sartén o utensilio, sin reserva alguna.